Querétaro, joya colonial de México, se prepara para recibir un evento que es un verdadero festín para los sentidos y un viaje a las raíces de nuestra cultura: Mexicacao. No es solo una feria; es una celebración vibrante que nos invita a sumergirnos en el fascinante mundo del cacao, el regalo ancestral de México para el planeta. Imagina un espacio donde los aromas a chocolate tostado se mezclan con la dulzura de la vainilla y el picor de chiles sutiles, creando una atmósfera embriagadora que despierta la curiosidad y el paladar. Aquí, productores y maestros chocolateros de Chiapas, Tabasco, Oaxaca y Guerrero, entre otros, se dan cita para compartir tesoros elaborados con pasión y maestría transmitida por generaciones. Esta edición cobra un matiz aún más especial al celebrarse el 14 de febrero, convirtiéndose en el escenario idílico para conmemorar el Día del Amor y la Amistad entre texturas artesanales y sabores que abrazan el alma.

Uno de los mayores atractivos de Mexicacao es la oportunidad de presenciar la magia del chocolate de metate. Es una experiencia que trasciende el mero consumo, llevándote al origen mismo del placer. Ver a los artesanos moler el grano de cacao tostado sobre una piedra volcánica, el metate, es ser testigo de un ritual ancestral. Este proceso lento y amoroso libera aceites esenciales y profundiza los sabores, resultando en un chocolate con una textura y un carácter inigualables, que cuenta una historia de tierra, sol y manos dedicadas. Cada bocado de este chocolate rústico y puro es una conexión directa con el legado prehispánico de México.

En este ambiente de exaltación artesanal, te presento mis tablas de cortar de madera pues aqui encuentran su lugar perfecto. Piensa en ellas no solo como utensilios de cocina, sino como lienzos naturales y artísticos, ideales para presentar estas delicias. Un trozo de chocolate de metate, unos frutos secos tostados o incluso unas pequeñas tazas con bebidas de cacao tradicionales, lucen espectaculares sobre la veta única y la calidez de la madera. Son el platón de servicio natural que realza la belleza y la autenticidad de cada elemento.
Mexicacao es, sin duda, una invitación a explorar, a aprender y a saborear la esencia de México en cada detalle. Es una oportunidad única para reconectar con el origen del chocolate y apreciar la riqueza de nuestras tradiciones vivas. No te lo pierdas y visitame en mi stand gbebanista para encontrar tu tablita de madera y presentar tus chocolates con estilo original, te espero.
Gilda.